Cómo hablarles de dinero
Ideas prácticas y frases para conversar de dinero en casa sin tabúes ni angustias.
No hace falta saber de finanzas para enseñar a los niños. Lo que más influye es lo que ven y oyen en casa: los estudiantes que hablan de gastos con sus padres tienen mejores resultados en PISA, y lo que los padres enseñan directamente pesa más que las clases del colegio.512
Piensa en voz alta
Los niños no ven las decisiones de dinero de los adultos: ocurren en la cabeza o en una pantalla. La CFPB sugiere contarlas en voz alta.10
«Me gustan estas zapatillas, pero no las necesito. Mejor sigo ahorrando para las vacaciones.»
«Esta marca es más barata y es igual de buena. Con lo que ahorramos, compramos fruta.»
Necesitar o querer
Distinguir entre lo que se necesita y lo que se quiere es uno de los primeros mensajes, ya entre los 3 y los 5 años.10 Conviértelo en un juego en el supermercado o al ver anuncios: «¿Esto lo necesitamos o lo queremos?».
Deja que se equivoquen (con poco)
Decidir si gastar la mesada o ahorrar para algo grande es, según la CFPB, práctica de planificación.1 Para que sea práctica de verdad, la decisión tiene que ser suya, también cuando se equivocan. Gastar todo y quedarse sin algo que querían, con cantidades pequeñas y en casa, enseña más que cualquier sermón.
- No rescates: si se gastó todo, que espere a la próxima mesada.
- No juzgues la compra. Pregunta: «¿Valió lo que costó? ¿Qué harías distinto?».
- Celebra cuando esperan y logran una meta.
Da el ejemplo
«Los hijos suelen seguir el ejemplo de los padres más que sus consejos».11 Que te vean comparar precios, ahorrar para algo y decir «este mes no».
Habla también de compartir
Un estudio con casi 1.500 adolescentes encontró que, cuando los padres hablaban más de donar, sus hijos ahorraban y donaban más.14 Puedes proponer una meta para un regalo o para una causa que le importe.
Sin tabúes, pero sin cargarles
- Usa palabras claras: «no nos alcanza», «lo estamos ahorrando», «es caro», en lugar de «no hay dinero» o «no se habla de eso».
- Los niños no tienen que cargar con preocupaciones de adultos: cuéntales lo justo para su edad y transmite que hay un plan.
- Recuerda que muchas cosas buenas no cuestan dinero: el parque, la biblioteca, jugar juntos.