¿Por qué empezar pronto?
Los hábitos con el dinero se aprenden en casa, mucho antes del primer sueldo. Esto dice la investigación.
Solemos pensar en la educación financiera como algo de adultos: presupuestos, créditos, inversiones. Pero las bases (esperar, elegir, planear, entender que el dinero se acaba) se construyen en la infancia, y casi siempre en casa. Estas son las razones para no esperar.
Los hábitos se forman temprano
Un estudio de la Universidad de Cambridge para el servicio público de asesoría financiera del Reino Unido concluyó que muchos de los hábitos y actitudes hacia el dinero se forman hacia los 7 años. A esa edad, la mayoría de los niños ya sabe que el dinero se cambia por cosas y que se gana trabajando, y puede planear y esperar antes de decidir.2
La Oficina de Protección Financiera del Consumidor de EE. UU. (CFPB) llegó a una conclusión parecida tras revisar la investigación. Describe tres «pilares» que se desarrollan en orden:1
3 a 5 años
Funciones ejecutivas
Planear, prestar atención, recordar y controlar los impulsos. Se desarrollan muy rápido en estos años.
6 a 12 años
Hábitos y normas
Las costumbres y reglas con el dinero que el niño ve y practica en casa.
13 a 21 años
Conocimientos y decisiones
Entender productos financieros y tomar decisiones con más autonomía.
El propio informe aclara que las edades son aproximadas: cada niño va a su ritmo.1
El autocontrol de hoy, las finanzas de mañana
Un estudio siguió a unas 1.000 personas de Nueva Zelanda desde que nacieron hasta los 32 años. Los niños con menos autocontrol (desde los 3 años) tuvieron de adultos más dificultades para ahorrar, más deudas y más problemas para llegar a fin de mes, incluso teniendo en cuenta su inteligencia y el nivel económico de su familia. La buena noticia: los que mejoraron su autocontrol con los años también tuvieron mejores resultados.3
Muchos llegan a la adolescencia sin lo básico
En la prueba PISA 2022 de la OCDE, casi 1 de cada 5 estudiantes de 15 años (18 %) no alcanzó el nivel básico de competencia financiera: tienen dificultades con decisiones sencillas sobre gastos del día a día.5 En Colombia, en la última edición en la que participó (2012), la cifra fue del 56,5 %.6
El mismo informe de PISA encontró que los estudiantes que hablan de gastos con sus padres obtienen mejores resultados que los que nunca lo hacen.5
La familia es la primera escuela
Para la CFPB, los padres y cuidadores suelen ser la influencia más importante en cómo los niños aprenden a manejar el dinero; entre los 3 y los 5 años, la principal.1 En un estudio con más de 2.000 universitarios de Arizona, lo que les habían enseñado directamente sus padres influía en sus conocimientos financieros más que su experiencia laboral y las clases de finanzas del colegio juntas.12
Y no solo cuenta lo que se dice: como recuerda la guía del Banco de España y la CNMV, «los hijos suelen seguir el ejemplo de los padres más que sus consejos».11
Lo que recomiendan los organismos
- La OCDE recomienda educar en temas financieros «lo antes posible» en la vida, empezando en la escuela.7
- En Colombia, las orientaciones del Ministerio de Educación subrayan que la educación financiera aplicada desde una edad temprana «tiene efectos duraderos a largo plazo sobre las elecciones cotidianas de los niños y niñas».8 El país tiene, desde 2017, una Estrategia Nacional de Educación Económica y Financiera que incluye al colegio.9
- La guía «Money as You Grow» de la CFPB lo resume así: nunca es demasiado pronto, ni demasiado tarde, para empezar.10
Qué ganan tus hijos
Saber esperar
Ahorrar para algo que todavía no pueden tener.
Elegir
Entender que comprar una cosa es renunciar a otra.
Planear
Ponerse una meta y ver cómo se acerca.
Hablar de dinero
Sin tabúes, en familia, desde pequeños.